Interior de Harold's Fried Chicken al caer la tarde: el salón principal, la barra y el paso al salón azul
Nuestra historia

El restaurante americano de Chamberí que trajo Luisiana a Madrid

Harold’s es un restaurante familiar e independiente, especializado en comida americana del sur. No somos una cadena, no vendemos franquicias y no tenemos intención de serlo. Solo hay un Harold’s.

Firma de Jackson Howard, chef y fundador de Harold's Fried Chicken
El fundador

Jackson Howard

Jackson Howard es chef y nació en Nueva Orleans (New Orleans). Se formó en algunos de los restaurantes más reconocidos de Luisiana y es un conservador declarado de las tradiciones de su tierra: la comida sureña, el bourbon y, por encima de todo, el pollo frito. Se enamoró de Madrid, formó aquí una familia y detectó una carencia difícil de creer: la capital no tenía ni un solo local especializado en pollo frito sureño casero. Solo grandes cadenas de comida rápida o pollo frito de otras tradiciones.

Con esa idea abrió el primer Harold’s, y sigue siendo quien decide qué entra y qué no entra en la carta: las mismas recetas de su familia, el mismo rebozado y la misma forma de freír.

La trayectoria

De un local pequeño a una casa colonial

I

El primer Harold’s

Abrimos en Chamberí, una ubicación elegida a propósito por la concentración de estudiantes estadounidenses en la zona. Era un local pequeño, de decoración industrial, con los escaparates pintados a mano con motivos de Nueva Orleans. El éxito llegó de inmediato por la calidad y la cantidad del producto, a un precio accesible.

II

El traslado a Alonso Cano

La demanda nos obligó a buscar un local mucho más grande dentro del mismo distrito. Encontramos el edificio de Alonso Cano, con sus tres balcones sobre la calle, y lo concebimos para ampliar radicalmente la experiencia: de un punto de venta de pollo frito a una inmersión completa en una casa del Barrio Francés.

III

Sin cambiar la receta

Seguimos con un único producto, la misma receta sin modificaciones desde el primer día y una gestión familiar que rechaza expresamente el modelo de franquicia. Somos el restaurante que más alitas de pollo vende en Madrid y una noche al mes programamos jazz en directo.

El salón azul de Harold's, con papel pintado, espejos antiguos y mobiliario ecléctico
La casa

Una casa con memoria

El local está inspirado en una casa clásica colonial del Barrio Francés. Desde la calle, los tres balcones vestidos con helechos y los toldos de estilo francés hacen que parezca una vivienda señorial y no un restaurante. De noche, la fachada iluminada es una de las cosas más fotografiadas de la calle.

  • Papel pintado del diseñador William Morris en los salones.
  • Espejos antiguos y una nevera original de mediados del siglo XX.
  • Mobiliario deliberadamente heterogéneo: ni dos mesas, sillas, platos, vasos o manteles iguales, algunos con ilustraciones de pintores de Nueva Orleans.
  • Carteles de neón de Budweiser — la cerveza preferida de Jackson Howard — sobre paredes forradas de madera.
  • Iluminación tenue, pensada para alargar la sobremesa sin prisas.

La estética es ecléctica a propósito: nada combina de forma obvia, pero el conjunto transmite coherencia y calidez.

Por qué somos distintos

Quince cosas que no encontrarás juntas en otro sitio de Madrid

  • El único restaurante de Madrid especializado en auténtico pollo frito sureño.
  • Chef fundador formado en los mejores restaurantes de Luisiana.
  • Restaurante familiar e independiente: ni cadena ni franquicia.
  • Receta tradicional respetada sin modificaciones desde su origen.
  • El pollo se fríe solo cuando lo pides, nunca se recalienta.
  • Producto fresco y patatas cortadas a diario en el local.
  • Salsas caseras con recetas familiares de más de 70 años.
  • El restaurante independiente que más alitas de pollo vende en Madrid.
  • Bebidas sureñas exclusivas: limonada casera, ice tea y blueberry.
  • Carta de catorce bourbons distintos.
  • Relación calidad-precio muy favorable para este nivel de decoración y servicio.
  • Vajilla, mobiliario y menaje sin dos piezas iguales.
  • Personal estable que conoce la carta y te aconseja según tu gusto.
  • Ambiente pet friendly: admitimos perros.
  • Conciertos de jazz en directo una noche al mes, en formato íntimo.
Contexto

Soul food, criolla y cajun: por qué no son lo mismo

Decir cocina americana es decir muy poco: debajo de esa etiqueta caben tradiciones que no se parecen en nada. Usamos estas tres palabras con cuidado, porque no significan lo mismo y en Harold’s conviven las tres.

Soul food es la tradición afroamericana del sur de Estados Unidos, con raíces en técnicas culinarias de África Occidental. El pollo frito es uno de sus platos más emblemáticos, y ahí es donde encajan nuestras salsas: guisos de cocción larga, de receta familiar.

La cocina criolla (creole) nació en la Nueva Orleans urbana del siglo XVIII y fusiona influencias francesas, españolas, africanas y caribeñas. Suele apoyarse en salsas con base de tomate y en técnicas más refinadas: gumbo, jambalaya. Es el imaginario del que viene nuestra casa: la arquitectura colonial, el jazz, el bourbon.

La cocina cajun es la de los colonos acadianos franceses que se asentaron en los bayous rurales de Luisiana. Prioriza el roux como base de sus guisos y rara vez usa tomate. De ahí viene el rebozado especiado de nuestro pollo.

Mantener la distinción viva no es pedantería: es la diferencia entre respetar una cocina y usar sus palabras como decoración.

“Vendemos comida con alma, soul food: cada receta tiene su historia.”

Equipo Harold’s

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